A utilizar sólo bombillas ahorradoras

Varios países han implementado desde hace varios años este Reglamento con el objetivo de desarrollar mecanismos de protección al consumidor final desde el punto de vista de seguridad y los impactos ambientales que estos generan.

“Lo que busca el Reglamento Técnico es funcionalidad, operatividad y calidad, además de incorporar muchas normas técnicas que definan criterios mínimos de calidad para un comercializador que coloca sus productos al mercado”, explica Cesar Tobón Giraldo, director del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico del Sector Eléctrico, Cidet.

Restringen uso

El director del Cidet dice que el Ministerio de Minas y Energía debe expedir el Reglamento –de marco normativo, casi internacional– a partir del primero de abril, lo que implica que se restringirá la comercialización y producción de algunos productos como las tradicionales bombillas incandescentes.

Es decir, entre los lineamientos técnicos de nivel de energía, equipos a utilizar, entre otros, el Reglamento busca promover un ahorro de energía, por lo que uno de los mayores impactos que vivirán los hogares colombianos es el cambio de las tradicionales bombillas incandescentes por las bombillas ahorradoras de energía.

“Está demostrado que la iluminación incandescentes (que son las bombillas que hemos conocido toda la vida que trabajan con una resistencia, que se calienta y produce luz y calor) son ineficientes con respecto a las tecnologías que se han desarrollado”, indica Tobón Giraldo, al agregar que es por ello que el Reglamento restringe la producción y comercialización de los productos.

Problema de sustitución

La decisión fue anunciada hace varios meses, de hecho, la entrada en vigencia del Reglamento estaba planeada para los dos primeros meses de 2010, sin embargo, la entrada en vigencia deja en evidencia el problema de la sustitución de bombillas.

Ello, porque desde hace varios años a los colombianos se les ha venido educando para que realicen el cambio de bombillas, pero los altos precios que conlleva el cambio ha evitado que éste se realice porque mientras una bombilla incandescente cuesta alrededor de $800, la bombilla ahorradora cuesta el triple o más.

“En otros países cuando se ha presentado esta sustitución, los mismos gobiernos y las empresas prestadoras del servicios de energía ayudan a financiar la sustitución para que las personas puedan cumplir el Reglamento”, precisa el director del Cidet.

Por otro lado, el experto en el tema da un parte de tranquilidad frente a la oferta del producto en el mercado, pues Colombia no es productor de las bombillas ahorradoras pero la importación de China y Estados Unidos abastece suficientemente el mercado del país.